lunes, 22 de noviembre de 2021

Last night in Soho (2021) - Idealizando los pecados del pasado

Last Night in Soho Poster Teases Time-Traveling Murder Mystery

En nuestra era actual, los medios de comunicación se valen de notas amarillistas para vendernos una imagen catastrófica del mundo, generando más vistas hacia sus páginas y transmisiones. La necesidad que tenemos de procesar esta violencia de afuera y comprenderla debería apaciguarse al recurrir a las historias de ficción, pero por desgracia nos restriegan sin tregua esta visión caótica de la realidad por donde miremos. Ante este presente atroz y un futuro incierto, la solución más práctica para muchos es refugiarse en la nostalgia, en un pasado idealizado donde nuestra atención se encauza hacia los buenos momentos, ignorando los episodios tristes y los infortunios que igual lo plagaron, creándonos una ilusión al decir que "antes estábamos mejor". Last night in Soho es una muestra de cómo esta burbuja se rompe con facilidad cuando ahondamos en nuestra mentira.

Eloise es una chica de campo que se siente muy atraída por los 60s, su estética, su música, el glamur, la vida nocturna, entre más cosas. Cuando recibe una beca para asistir a la escuela de moda en Londres, su abuela le advierte que tenga cuidado con lo abrumadora que puede ser la gran ciudad, porque su madre apenas y soportó ese peso. Al llegar, los dormitorios universitarios le ofrecen una atmósfera desagradable donde no encaja, por lo que decide buscar un departamento donde alojarse y tener su espacio. Es ahí donde la joven, al dormir, será transportada a los 60s para encarnar a Sandie, una mujer muy segura de sí misma que se propone conquistar el estrellato y llegar a la fama. Su obsesión por regresar a ese mundo al tumbarse en la cama hará que Eloise se niegue al presente para retornar a esa época que tanto adora, y entender lo que significó vivir esa década... con todo y las consecuencias que le traerá.

La mancuerna realizada por Eloise (Thomasin McKenzie) y Sandie (Anya Taylor-Joy) es magnífica, las actuaciones de ambas imprimen el drama necesario a la historia, en especial con la pausada evolución hacia el terror que maneja. El director Edgar Wright (conocido por Shaun of the dead, Scott Pilgrim y Baby driver) logra una ambientación atractiva que absorbe con sus colores, sus juegos de espejos y el enigmático entretejido del pasado y el presente.

La historia está bien estructurada, al grado que hay comentarios sutiles al inicio, sin aparente relevancia, que serán importantes al final cuando se revele todo. Aunque este momento es quizás el eslabón débil del filme, pues si bien la resolución no es mala, el modo en que se aborda es un poco hollywoodense, y para cierto sector no hará justicia a la oscuridad del resto de la historia, sin embargo no hay que permitir que este pequeño traspié nos aleje de disfrutar del largometraje como un todo.

Otra sorpresa del 2021 que contribuye a la necesitada resurrección del género del terror como un medio para pensar sobre nuestro mundo y hacia dónde vamos, Last night in Soho es recomendada para los aficionados al cine de Wright o quienes gustan de una narrativa psicológica bien presentada.


martes, 2 de noviembre de 2021

Lamb (2021) - Ante el dolor insuperable, cuidado con lo que deseas

A24 estrena el tráiler de Lamb, su nueva película de horror

Entre las tragedias de la vida se encuentra afrontar la pérdida de nuestros seres queridos. En una sociedad como la que vivimos, donde la felicidad debe reinar siempre y el sufrimiento evitado a toda cosa, y donde los vínculos con otros son difíciles de sostener, lidiar con estos momentos terribles puede derivar en episodios que no se superan y que extienden sus tentáculos hacia otras áreas de nuestra vida, oprimiéndonos y entorpeciendo nuestro desempeño diario.

Lamb aborda este tema con su narrativa provista de pocas palabras y contados momentos clave que evidencian el tortuoso pasado que el matrimonio de María e Ingvar son incapaces de superar. La pérdida de su hija los acosa en su vida aislada cerca de las montañas, una vida cuidando ovejas, sin contacto con otros, sin modo de sobrellevar su pena, conteniendo todo el dolor en el claustrofóbico envase que compone su hogar y su rutina diaria, despedazando su unión con parsimonía e integrando esta destrucción a sus actividades cotidianas.

Es en ese punto cuando nace un cordero con una deformación que los hace cruzar las miradas, incrédulos ante lo que presencian... Y desesperados por llenar el vacío que tienen, adoptan a la criatura como un sustituto de su hija perdida, revitalizando su matrimonio, recuperando el tiempo perdido, pero también condenándose a una insana obsesión, una quimera que los ausentará de la realidad.

Los defectos más notorios de la película son los efectos por computadora que dejan qué desear a menudo y, para quienes están acostumbrados a una cadencia narrativa más lenta y contemplativa como ésta, que hay escenas o tramas que pueden ser retiradas y más que afectar el resultado, consolidaría la historia para el momento en que se llega al inesperado y tajante final, que es cuando cae una pesada cascada encima de los personajes y detona el auténtico mensaje detrás de la aparente felicidad que vivían.

Con una buena actuación de Noomi Rapace, interpretando a la taciturna María, estructurada como una leyenda folclórica, y hablada en islandés, Lamb no es una película concentrada en ser de miedo como la han promocionado, es más bien un drama fantástico que se encamina sutilmente hacia un cierre que explora el terror detrás de esos paliativos que nos alejan de los duelos, y que nos recuerda que debemos  tener cuidado con lo que deseamos.


domingo, 17 de octubre de 2021

Blame! (1997) - El opresor infinito como terror cósmico

Blame! - Planet Manga pubblica la Master Edition - MegaNerd.it

El terror cósmico en cómic, novela gráfica o manga, se tiende a asociar con dibujar la criatura más grotesca que se pueda imaginar (gravitando hacia un impacto visual), en vez de tomar parte de la esencia del género, que consiste en mostrar la insignificancia del ser humano ante lo que no alcanza a comprender.

Blame! es catalogado como terror por las combinaciones abominables de carne y tecnología que aparecen a menudo en sus páginas y que recuerdan a la estética de H.R. Giger. Pero lo que pasa de largo es el ángulo de terror cósmico que tiñe esta obra desde el inicio y lo aompaña hasta el final, camuflajeándose bajo una atmósfera que oprime no por sus espacios cerrados, sino por sus espacios abiertos.

El manga puede leerse, si uno se centra en los casi inexistentes diálogos, en cuatro horas a lo mucho. Pero si se aborda prestando atención a cada viñeta, aunque esta carezca de letras, la escasa comunicación entre los personajes y la pequeñez del protagonista ante los vertiginosos e imponentes escenarios que recorre, crean una sensación de vacío que se incrementa conforme más se avanza. Las desmesuradas construcciones tienen una perspectiva que sólo alguien con estudios en arquitectura como Tsutomu Nihei, el autor y dibujante, podría realizar. Y es que las imágenes más grandes son capaces de absorber la mirada si se estudian lo suficiente sus proyecciones, que a veces van aderezadas con una óptica que recuerda las visiones imposibles de M.C. Escher.

Este interminable recorrido a través de las ciclópeas construcciones que se componen de interminables niveles, en principio incapaces de comunicarse entre sí, generan un infinito opresor que junto a un tiempo que se dilata y comprime como si nada a través de varias décadas (y tal vez siglos), deja pensando sobre cómo Killy, el protagonista, ocupa un lugar tan ínfimo en un complejo universo donde busca hacer una diferencia con su misión asignada.

Y es que esta misión es tan simple como buscar un ser humano con genes que le permitan conectarse a la red, para lo cual no parará de buscar y atravesar diferentes niveles con tal de encontrarlo. Para ello, se vale de una pistola de gravitones, capaz de destruir todo lo que encuentre a su paso hasta por setenta kilómetros. Killy se topará humanos viviendo en estado tribal, criaturas de silicón, los salvaguardas y la gerencia, facciones que lo ayudarán o le impedirán el paso para continuar su sempiterna búsqueda. Al ser Killy alguien que habla en contadas ocasiones, y con quien la única conexión que tenemos son sus expresiones faciales, nos encontramos ante un protagonista silencioso que adquirirá el matiz que nosotros llevemos con la historia.

Blame! cuenta con una película producida por Netflix, que se puede posicionar dentro de la historia del manga como un capítulo más de éste, una mini secuela de 16 páginas llamada Blame² y la precuela NOiSE, que es fumdamental para entender el pasado de este mundo. Si algo hay que aclarar, es que este manga, más que ser una historia detallada, es una experiencia, pues mucho del folclor que construye el mundo se haya en lo visual y comentarios sutiles, dejando mucho a la interpretación.

La obra es muy recomendada para quienes deseen experimentar algo diferente en la narrativa manga, así como un modo de transmitir el terror cósmico mediante dibujos. Si se desea conseguir en físico, se sugiere buscar la Master Edition, ya que cuenta con una impresión más grande que permite sumergirse en las hercúleas construcciones que Tsutomo Nihei dibujó.


manga-and-stuff:Source: Blame! / Buramu! / ブラム! by Tsutomu… – 𝗪𝝝𝗥𝗟𝗗  𝝝𝗙 𝝝𝗨𝗥 𝗙𝝠𝗡𝗧𝝠𝗦𝗬  Blame! - Ese manga ciberpunk que aún no conoces - Nicholas Avedon

Mundo distorsión : Reseña manga: Blame!

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domingo, 10 de octubre de 2021

The night house (2020) - Los demonios de la verdad y el vacío

The Night House (Original Motion Picture Soundtrack) de Lovett en Amazon  Music - Amazon.es

The night house es de las películas que se puede ver desde dos perspectivas, la normal, que la posiciona como un filme más del montón, y la detallada, que nos lleva a un enfrentamiento obsesivo contra la verdad y el vacío, dos de los conceptos que más dificultades presentan en la sociedad cuando es momento de encararlos.

La historia trata sobre Beth y su marido, el arquitecto Owen, con quien vive una vida feliz y estable en una moderna casa que él diseñó y construyó junto a un lago. Sin motivo aparente, Owen se subre a un bote una noche y enmedio del lago se suicida de un balazo, dejando una enigmática carta que no ayuda a entender el motivo detrás de su decisión. A partir de entonces, Beth empieza a vivir sucesos inexplicables que desequilibran su proceso de duelo y la hacen cuestionar los cimientos de su matrimonio, al no entender por qué acabó así. Desesperada por respuestas, empieza a hurgar entre las pertenencias de su difunto esposo, descubriendo libros extraños, diseños arquitectónicos desconocidos y una casa igual a la suya en medio del bosque pero invertida.

Es de destacar el papel que Rebecca Hall interpreta como Beth, pues transmite una sensación de paranoia e inseguridad desde el inicio, al grado que cada vez que su rostro domina la escena, tenemos un personaje impredecible que nos mantiene pensando qué es lo siguiente que dirá. Por el modo en que la historia está construida, viajamos junto con ella, entendiendo su curiosidad por indagar más. Sin importar cuánto le digan sus más allegados que pare y ya no investigue sobre su esposo, que sería lo más sano, tanto nosotros como ella sabemos que el único camino es ignorar los consejos y llegar hasta el fondo.

La manera en que Beth vive cómo su casa, el lugar que se supone la albergaría y daría descanso, se convierte en el centro de las desgracias, y al mismo tiempo, de las respuestas, genera un vórtice adictivo para ella del que no escapará, acrecentando su trauma y amortajándola con los demonios que se ocultan detrás de la verdad y el vacío.

En la superficie, y por el trailer, The night house tiene toda la pinta de la casa encantada con una entidad sobrenatural que persigue sin tregua a la protagonista. La desventaja de apreciarla desde este ángulo, es que el final resultará simplón y decepcionante. Si por otra parte se observa con atención bajo qué circunstancias ocurren los eventos en la historia, se revela una nueva capa narrativa que otorga más sentido a lo último.

El ritmo constante con que nos envuelve, los colores suaves y la iluminación tenue, así como los sustos bien planeados (que no recurren al jump scare evidente plagado de sonidos estridentes), otorgan una atmósfera que convierte a The night house en una reinterpretación del género de casas encantadas, que revela una visión que la hace más verosímil en los tiempos actuales.


jueves, 30 de septiembre de 2021

Undertale (2015) - La muerte de la fantasía

UnderTale by Toby Fox — Kickstarter

Desde que el racionalismo se hizo patente en el siglo XVIII fue más evidente la interminable batalla en contra de la fantasía. En este ciclo la humanidad enarbola el materialismo como única manera de procesar la realidad, oprimiendo los simbolismos que rodean a lo inverosímil, tildándolos de escapismo, niñerías, pérdidas de tiempo y tonterías que no existen. El género fantástico queda moribundo, disuelto en otros géneros, ignorado por muchos. Pasan los años y esta práctica excesiva de realidad afecta la visión de ésta, causando diversas crisis... Y entonces cual fénix, la fantasía se levanta para mostrar su importancia en nuestra vida.

Esto se ha repetido hasta el día de hoy, donde el realismo ha cambiado su estrategia para oprimirla, fragmentándola en piezas que no pueden encajar, convirtiéndose en una herramienta de propaganda. El resultado son relatos repletos de ideologías, donde las empresas parecen preocuparse más por "quedar bien parados ante la sociedad" que por otorgar algo que trascienda, que hable de nuestra naturaleza como personas a través de simbolismos y arquetipos.

Y aquí entra Undertale, un juego que se le ha analizado hasta el cansancio. Se ha descompuesto cada subtrama de su mundo y folclor, leyendo sus entresijos para exprimir al máximo las intenciones que el autor plasmó. Pero más allá de su historia llena de personajes entrañables y la magia de su universo, está envuelto por un discurso que aterriza sin problemas en la época en que fue concebido, una donde la realidad ya atentaba de nuevo contra la fantasía.

El juego inicia cuando el personaje cae al subsuelo, lo cual es un simbolismo común para el sótano, una parte de nosotros que está reprimida, que no queremos que esté al nivel del suelo que es lo que se percibe de nosotros. Si a esto sumamos que el protagonista es un niño, que se asocia más con lo fantástico, tenemos un punto de entrada donde se abandona la realidad y se explora un mundo mágico reprimido.

Esto se acentúa con la siguiente cita del juego, "Hace mucho dos razas gobernaban el mundo, humanos y monstruos, un día se desató una guerra entre las dos razas, los humanos salieron victoriosos, los monstruos fueron expulsados de la superficie y exiliados al subsuelo, siendo encerrados por una barrera mágica que crearon los humanos.....". La fantasía reprimida y rechazada por el hombre para dar lugar al materialismo.

El juego cuenta con tres rutas, o tres formas de terminarlo, cada una continúa la lectura del realismo oprimiendo a la fantasía

Ruta neutral - El jugador mata a algunos monstruos y a otros no, ésto es un paso por el mundo fantástico donde al final se regresa a la realidad, pero existe la opción de revisitar el mundo para cambiar cosas y alcanzar el resultado de la ruta pacifista.

Ruta pacifista - El jugador no mata a nadie y soluciona todos los problemas mediante diferentes actividades como platicar, abrazar, dar espacio, ignorar y hacer chistes, esto es el niño aceptando la existencia de la fantasía y que ésta coexista con la realidad, enriqueciéndola, no sustituyéndola.

Ruta genocida - Acá el jugador aniquila a todo monstruo que encuentre, el niño negando toda fantasía para abrazar el materialismo como único medio de procesar la realidad.

La ruta pacifista solo puede ser alcanzada después de terminar el juego una vez, como si reafirmara que para reconciliarse con la fantasía, hay que pasar una vez por ella, experimentarla, vivir la magia que propone, para eventualmente regresar e integrarla a la vida diaria. Si se acaba genocida por otro lado, aunque el jugador intente hacer alguna de las otras dos rutas después, el juego siempre recordará las muertes previas, demostrando que el reconciliamiento con el mundo fantástico será más difícil de alcanzar después de un rechazo absoluto.

Otra curiosidad es que después de haber completado la pacifista, el juego da a entender que regresar ya no tiene chiste, pues el objetivo se ha cumplido... A menos que quiera uno olvidar todo y borrar las memorias de los personajes, para atravesar desde cero la odisea, esto se puede interpretar como cuando algunos "maduran" y se olvidan de la fantasía o la consideran innecesaria, pero si se dan la oportunidad de regresar a ella, descubrirán una nueva perspectiva, un motivo para revisitar esos mundo increíbles.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Old (2021) - El hombre acelerado como conejillo de indias

 M. Night Shyamalan's “Old” is a Movie that doesn't Age Quite that Well |  Scoop Square24

Cuando se escucha el nombre M. Night Shyamalan al frente de una película se piensa en el giro que tendrá la historia (esa vuelta de tuerca que caracterizó a Sexto sentido, Fragmentado, El protegido, la aldea, entre otras), causando que el público se centre en esperar ese instante en que se revelará un gran secreto, desviando su atención de los mensajes más profundos que el director pone a menudo en sus obras. Estos cambios no siempre le funcionan y tienden a molestar ante la expectativa creada. Hay que decir que acá el único culpable es el mismo Shyamalan, por convertir esto en su sello narrativo.

Old peca de lo mismo.

La película trata sobre una familia que llega a vacacionar a un hotel y es recibida con todos los lujos posibles, al grado que el gerente los invita a pasar un día en una playa privada, reservada para clientes especiales. Ahí se desatarán los eventos que llevarán a los personajes al límite.

La historia maneja una metáfora que nos coloca en el ojo del huracán, pues muestra cómo la rapidez con que se mueve el mundo daña nuestra psique en diferentes formas, siendo incapaces de digerir tanto cambio, lo cual se acentúa con los diálogos de los protagonistas. Esto conforma la mayor parte del metraje y se mueve en el territorio de lo Weird (o lo raro si se quiere traducir al español), una vertiente donde se emplean elementos desconocidos e inexplicables como vehículo para explorar la naturaleza del ser humano. A pesar de que hay pseudo-explicaciones que tratan de justificar lo inverosímil, se respira el misterio y se mantiene latente.

Cuando se presenta el esperado giro, se desvanece el ambiente desconocido y nos presentan otra metáfora, la cual aunque choca con el estilo del primer planteamiento, es aceptable y consigue encajar con la dinámica previa. Lo malo sucede después, cuando el guión de Shyamalan se atemoriza de abrazar esta visión realista y cruel para moverse hacia el típico discurso hollywoodense, aplastando el mensaje, prescindiendo de la opresiva atmósfera para presentar algo más convencional, derrumbando las expectativas y despertando desprecio en quienes esperaban algo distinto.

A pesar de esto, el filme vale la pena. Muestra cómo en estas épocas aceleradas donde cuesta trabajo mantener el ritmo, los vínculos son relevantes para navegar estas aguas tan veloces que nos arrastran de un lado para otro y no perder la cordura en el camino.

Basada en la nóvela gráfica Sandcastle, Old es una obra que merece más reconocimiento, que merece ver más allá de las reseñas que ha recibido para zambullirse en su exposición de nuestros vertiginosos tiempos.

martes, 21 de septiembre de 2021

Come true (2020) - Yo, sombra, anima, animus, persona

Horror Losers on Twitter: "COME TRUE (2020)💀💀💀½ Viaje de horror onírico  al fondo del angst adolescente, lleno de hipnóticas secuencias surrealistas  y retro scifi que construye un alucinante híbrido de TRON y

Se nota de inmediato cuando una película no tiene intromisiones de terceros, la visión y el lenguaje cinematográfico se sienten íntegros, tal como ocurre en Come true, una producción canadiense que se toma su tiempo en narrarnos lo extraordinario y que ha pasado bajo el rádar por dejar bastante a la interpretación del espectador. En una era donde el cine comercial ha mal acostumbrado a dar digeridas las explicaciones, estos trabajos que recuerdan que el cine igual está hecho para pensar y discutir son menospreciados y quedan ocultos.

La película, que usa términos de psicología pertenecientes a Carl Gustav Jung, va sobre Sarah, una joven con pesadillas que giran en torno a escenarios surrealistas y un ser oscuro de ojos brillantes. Por motivos no explicados ella se niega a regresar a casa y duerme en los parques o en casa de una amiga, hasta toparse con una clínica donde recibirá una paga por formar parte de un experimento donde sus sueños serán monitorizados. Esta oportunidad perfecta de tener dónde dormir y aparte ganar un dinero se desviela cuando los parámetros de las lecturas de Sarah despiertan la ambición en los científicos, que buscan contactar un plano que es mejor dejar intacto.

Anthony Scott Burns, el director, se declara fan de David Lynch, lo que se percibe en las escenas oníricas, donde igual es notoria una influencia de los video juegos Silent hill. Con base a sonidos, un suave movimento de cámara, una paleta ceniza e imágenes que desafían la realidad, los escalofríos están a la orden en esta atmósfera oscura y absorbente que se propaga en casi todo el filme. Si bien la película no gravita en su totalidad hacia el terror, ciencia ficción o fantasía, la combinación de todos estos elementos constituye una creación que se aleja de lo convencional de estos géneros. 

Hay momentos que serán muy repentinos y con un desarrollo casi nulo, pero antes de desprestigiar la historia por esto, hay que considerar igual que darle relevancia y más explicaciones a ellos destrozaría la ambientación que consigue el largometraje, un sacrificio necesario para el alcazar el resultado.

Con una revelación final que dejará discutiendo a más de uno (porque el mismo Anthony Scott ha afirmado que no toda la película gira en torno a ella) sobre el simbolismo de lo visto en Come true, la experiencia de ver cómo se desenvuelven los hechos es algo que pocas veces se da en el cine y que vale la pena ver.

Nope (2022) - Domesticando lo imposible

  Hay tres elementos necesarios para descifrar qué hay detrás de Nope , Oprah Winfrey , la mentalidad positivista de hoy día y la filosofía ...