miércoles, 7 de abril de 2021

Hal (2013) - Terapia de duelo con robots

The Cantabile Life — Hal (Anime, 2013)

La visión occidental de los robots en los libros y las series tiende a ser trágica, un análisis de la amenaza que representa y el mal uso que les podemos dar si obedecen nuestras órdenes. Esto se origina en parte desde las corrientes filosóficas que ponen al alma del hombre como algo superior, así que vemos a los robots como una amenaza, incomodándonos por imitar la vida, levantando cuestiones sobre el espíritu y la identidad.

Dicha postura dista de la de los japoneses, que encuentran en la tecnología a un aliado, una herramienta en contante evolución que mejorará la calidad de vida. La diferencia radica en dos posibles raíces. Una de sus dos religiones, el shinto, atribuye espíritus (Kami) no solo a los humanos, también a animales, cosas de la naturaleza y objetos. La otra razón es la social, pues la tecnología jugó un papel importante para reconstruir al país después de la segunda guerra mundial. Este optimismo está latente desde Astroboy de 1952.

Hal continúa esa costumbre, mostrando cómo un robot llamado Q01 debe asumir la identidad de un muerto para ayudar a recobrar las ganas de vivir, una especie de terapia que permite al cliente cerrar los episodios inconclusos al interactuar con el fallecido. Suena como un drama normal, pero la historia tiene un giro que cambia el ángulo de lo relatado y nos hace replantear lo sucedido.

El filme apenas dura una hora, y esto no se resiente hasta el tramo final, donde el tiempo se vuelve en contra de la historia, ya que varias escenas y diálogos que juegan un papel importante para la narrativa demandan más desarrollo para que el cierre cause el impacto buscado.

Poniendo la atropellada duración de lado, Hal es una historia que para sus sesenta minutos construye algo que vale la pena ver y que invita a la reflexión sobre la postura japonesa de la tecnología, a cuestionarnos si todavía es posible que detrás de la dificultad para construir vínculos de nuestra sociedad, todavía existe un rayo de esperanza para esta visión positiva de la tecnología, o si las amargas especulaciones occidentales serán las que predominen en los años por venir.


martes, 30 de marzo de 2021

La casa lobo (2018) - Un cuentos de hadas para adultos

Sección visual de La casa lobo - FilmAffinity

Los efectos hechos por computadora predominan tanto hoy en día que películas en stop-motion como la obra chilena La casa lobo son una rareza. Elaborada con puro material desechable como papel maché, cinta adhesiva, cartón, pegamento y pintura, transmite una atmósfera sucia donde estos materiales se descomponen como cadáveres y se mezclan con otros para crear nuevas formas igual de grotescas. Este constante baile de metamorfosis entre los pasillos de la casa y las tomas cercanas ciernen una nube de claustrofobía que, junto con la constante ausencia de colores brillantes, nos introducen a un mundo oscuro y desesperanzador.

La película trata sobre María, quien para librarse de un castigo y un lobo, huye hacia una casa en principio deshabitada, donde encontrará un par de cerditos que tomará bajo su cuidado. El matiz se torna onírico cuando ve que sus nuevas mascotas desarrollan manos, para gradualmente adquirir forma y comportamientos humanos, interactuando con ellos como si fuera su mamá o hermana mayor.

Este cambio de los cerdos se complica al conocer el suceso que los directores emplearon para construir el guión, la historia de Paul Schäfer, un exmilitar Nazi que huyó a Chile después de la segunda guerra mundial y que estableció en la Colonia Dignidad un centro de tortura y abusos contra menores.

Es ahí donde surgen las cuestiones de estar viendo una metáfora de transformación o un descenso a la locura por parte de María... O tal vez un poco de ambas. La evolución de la historia invita a jugar con las interpretaciones que se mueven entre la fantasía y una visión retorcida de los hechos reales.

La casa lobo dura apenas setenta y cinco minutos, pero tras ver la calidad del resultado se entiende la dedicación y paciencia detrás de cinco años de rodaje y múltiples locaciones (Alemania, Chile, México, Holanda y Argentina). Ganadora de reconocimientos y con un estilo que recuerda a uno de los reyes del stop-motion, el checo Jan Švankmajer, este largometraje es una experiencia que no debe dejar pasar cualquier admirador de la fantasía y el terror.


domingo, 28 de marzo de 2021

The empty man (2020) - Terror filosófico y expectativas subvertidas

The Empty Man': la primera gran película de horror adulto del año es una  extraordinaria pesadilla metafísica

Llamada también "El mensajero del último día" y basada en una serie de novelas gráficas del mismo nombre, The empty man subvierte las expectativas de su tráiler. Lo que en principio luce como una película de adolescentes perseguidos y asesinados por una entidad, se transforma en una verborrea filosófica que causará malestar en quienes lleguen esperando una película "para pasar el rato".

La primera señal que hará dudar de si trata del clásico filme de asesinos sobrenaturales es la duración. Las producciones de ese tipo pocas veces exceden los cien minutos, pero The empty man se prolonga más allá de las dos horas.

La película se arriesga con lo que expone. Su estructura narrativa no es la tradicional y abarca tantos puntos al grado que es fácil afirmar que dividirla en dos partes no hubiera sido descabellado. Con todo y esto, la historia no se saca nada de la manga, todo está ahí, dejándonos las migajas de pan que trazan la ruta a seguir hasta el desenlace.

La mezcla de tonos, los diálogos pesados, la cantidad de personajes que aparecen y los cambios bruscos de locaciones no dan tregua al cerebro de espectador quien deberá adaptarse en más de una ocasión para mantenerse atento. Esta película demanda repetir inclusive escenas que serán densas para quiénes no estén acostumbrados a los términos y corrientes filosóficas expuestas cuando menos lo esperen.

Sentirse abrumado por la cantidad de información no es algo para avergonzarse, es normal, ya que The empty man se sale de los moldes para ofrecer algo más reflexivo, implementando creencias que han sido parte de las dudas ontológicas de más y más personas en los últimos años.

Es mejor verla sin saber qué esperar, pero en caso de querer una idea de hacia dónde se orientará, una de las obras previas del director es un buen precedente sobre lo que se puede esperar: Mediometraje. Se encuentra disponible en la plataforma Vimeo, aunque sin subtítulos.


1BR (2019) - La desintegración del yo

1BR (2019) - Filmaffinity

Las últimas décadas han caracterizado a la humanidad por adoptar el individualismo como la máxima al vivir, destruyendo rituales y aquello que nos daba un sentido de pertenecer algo, de estar en una comunidad. Creemos que hemos sustituido esta carencia mediante las redes sociales y la comunicación inmediata a distancia, pero esto sólo ha acrecentado el problema, pues al no estar en contacto directo con las otras personas, sino mediante un dispositivo, se acentúa la sensación de que el mundo gira en torno a uno, al individuo.

Para combatir estos extremos, el ser humano tiende a crear un opuesto igual de radical que el enemigo, y 1BR trata sobre este malestar social. ¿Cómo atacar el individualismo que ha permeado en las ciudades y sus estratos sociales?

Crea un grupo donde el bienestar de la comunidad sea el fin último, donde dejes de existir como persona y cedas tu libre albedrío, donde regales el control de tu vida por beneficiar a una sociedad, la transparencia descubra tus secretos, los sueños sean oprimidos y donde se deshagan de ti cuando dejes de contribuir a ésta. En otras palabras, desintegrar tu yo.

Y aunque estas situaciones ya ocurren en nuestro mundo de manera dispersa y no son nada nuevo, acá se encapsulan y exploran en una escala menor, en un complejo departamental. Es a través de Sarah, quien se va de casa y llega a Los Ángeles para iniciar una nueva vida, que descubrimos cómo nos diluiríamos en esta comuna que en un principio pretende ser utópica, pero que colisiona con nuestro concepto de individuo conforme más permanecemos en ella.

La película pudo ser más contundente en lo filosófico y exponer la fricción de uno por mantenerse íntegro, pero opta por una vía más ligera donde apenas y nos metemos a la cabeza de Sarah, dejando el desarrollo de su conflicto de un modo tan sutil (mediante gestos fácil de obviar), que el final puede resultar insatisfactorio y muy repentino.

1BR es una especulación sobre las sectas que "combatirían" el individualismo, y un grito de cómo nuestro yo reaccionaría, huyendo aterrorizado entre estas comunidades.


lunes, 4 de enero de 2021

Murder Death Koreatown (2020) - La pérdida del sentido de la vida

Murder Death Koreatown (2020) - Filmaffinity

Es fácil catalogar Murder Death Koreatown como una más del montón o un desperdicio de tiempo si no se le ve con los ojos apropiados. El formato de falso documental que maneja causa rechazo a ciertos sectores, y no es para menos, con la gran cantidad de películas que existen siguiendo la misma fórmula, es difícil aventurarse a ver una más. El problema crece si se espera un filme convencional donde se llegue a una resolución, que haya una evolución significativa en la trama, personajes empáticos y que los diálogos no sean balbuceos desesperados... No, aquí el objetivo es distinto, e incluso más terrorífico si se reflexiona.

La trama va sobre un hombre desempleado que vive con su novia y ve desde su ventana cómo arrestan a una mujer que recién asesinó a su esposo, a partir de ahí, emplea su tiempo para aclarar inconsistencias que encuentra alrededor del crimen e investigar más sobre los motivos detrás de éste. Varios tropiezos complican la indagación, incluido la desaprobación de su pareja para continuar con ello y mejor buscar un trabajo, es aquí donde su persistencia se transforma en una obsesión por descifrar la verdad, orillándolo a buscar patrones y conexiones a como dé lugar.

Ahí radica el meollo de Murder Death Koreatown, ese momento donde necesitamos una meta para seguir adelante, pero los escollos de la vida nos lo impiden, ese momento donde si no nos asimos a algo, creemos que nada tiene sentido. El protagonista se aferra a la investigación con tanta vehemencia que termina buscando respuestas en sitios inverosímiles. Es este estado el más peligroso de cualquiera de nosotros, pues muestra cuánto podemos convencernos de que hay un solo camino, y causar que nuestra brújula pierda el norte, descendiendo tan lentamente hacia la paranoia que ni nos percatamos.

El punto débil de la película (esto sin contar el tosco manejo de la cámara, que se justifica porque la persona que graba es un aficionado) que quizás hubiera facilitado que más personas captaran el mensaje con facilidad, fue no dedicar unos diálogos extra a la crisis del protagonista, porque cuando empiezan las conexiones desesperadas entre diversos eventos, es sencillo verlas como una ridiculez que demeritan la trama en lugar de mejorarla.

Lo que ha levantado críticas contra Murder Death Koreatown y sobre lo apropiado de su trabajo, es que se basa en un asesinato ocurrido en 2017, y utiliza entrevistas a gente real pero planteándolas como un escenario alterno. Aunado a esto el hecho de que no hay créditos finales y no hay director, guionista, editor, etcétera, realza el aire de misterio que circula en torno a ella.



lunes, 7 de diciembre de 2020

Junji Ito collection (2018) - El poder de los simbolismos

Reseña De Ito Junji: Collection, ¿te Atreves A Verlo? — No Somos Ñoños

Cuando se alaban las obras de Junji Ito lo primero que suele mencionarse es su estilo de dibujo, capaz de causar horror y repulsión con sus detalladas y cuidadas líneas, pero lo que muchos dejan en segundo plano son las metáforas que crea con sus historias, compactando en unas páginas mensajes tan fuertes donde podemos tardar más pensando sobre ellos que leyendo el material. Este estigma ha dañado a Junji Ito collection, donde los críticos la desprecian por una animación que denota una obvia falta de presupuesto.

Poniendo de lado la calidad de la animación, se incurre en el mismo error que afecta al cine al compararlo con los libros, diciendo que estos últimos son mejores... Sólo que aquí se hace con el manga. Son formas de expresión diferentes y hay que evaluarlos por los errores de su respectivo medio, no por comparativa. Aparte, mientras que en el manga es Ito quien tiene control absoluto, en el ánime son más personas y departamentos involucrados, lo que no implica que siempre se hará mejor o más rápido, contrario al pensamiento popular.

Otro punto que evidencia el presupuesto limitado es la distribución de historias. Son dos cuentos por capítulo, durando algunos más de la mitad de éste, dejando un espacio reducido para la segunda narración, lo que lleva a pensar que se recortó bastante material para poder encajar este formato. Esto causa que algunos segmentos tengan un ritmo apropiado en tanto otros son apresurados. Aquí no entramos en casos espaciales como Tomie y los cuentos de Oshikiri, obras más largas cuyas partes en la serie son solo una probada del total.

A pesar de estos cortes en tiempos hay algo que está presente en el ánime y es eclipsado por las críticas de la animación, el simbolismo. Aquí sale otra queja, "las historias seleccionadas no son lo mejor de Ito", como si éstas no tuvieran un trasfondo importante y fueran elegidas al azar, cuando lo que ocurre es que no son tan obvias o no recurren al impacto visual sino a la reflexión posterior. En otras palabras, la errónea y superficial expectativa de que terror equivale solo a imágenes horroríficas y no a un mensaje más profundo. Es cierto que hay casos que en el contexto cultural japonés dan más miedo (en especial las que lidian con el apego hacia los muertos y nuestra dificultad para dejarlos ir), pero no quita que en occidente igual encontremos una razón para sentir escalofríos.

No hay que dejarse llevar por la primera narrativa de las maldiciones de Soichi, que es como abre la serie, ya que sus tres apariciones son las únicas que desentonan con la atmósfera del resto de los capítulos, donde lo raro no da cabida para toques de comedia.

Usando las peculiares metáforas de Ito, la serie trata temas como el miedo a la muerte, el apego a los objetos, la privacidad, lo terrible del mundo del espectáculo, las adicciones, las consecuencias de las tradiciones y nuestra obsesión por la belleza. Junji Ito collection ofrece reflexiones en sus doce capítulos y dos ovas (Tomie) que son la introducción adecuada al vasto mundo de este versátil señor, exponente de terror cósmico, body horror, crítica social y satira.


martes, 1 de diciembre de 2020

Aniara (2018) - Miedo existencial ante el infinito

Aniara - Official Trailer - YouTube

A grandes rasgos, Aniara es sobre una nave destinada a llegar a Marte en tres semanas, la cual parte de una irreconocible Tierra, desfallecida y azotada por catástrofes y guerras. Un inconveniente los obliga a deshacerse de la gasolina y desviarse hacia el infinito sin un destino, esperanzados de que los rescaten o algún cuerpo celeste cambie la trayectoria de la nave mediante su gravedad.

En principio se escucha como algo que ya se ha hecho, pero el filme se concentra más en los problemas que enfrentaría la sociedad actual si un grupo grande de ésta se aventurara a viajar al espacio que tanto se empeña en colonizar. Lo especial de Aniara radica en la manera sutil que nos va llevando a través de las etapas que retratan la decadencia, siendo fácil que pasen desapercibidos los elementos que causan la debacle, pero que si al final uno los recapitula, será más sencillo juntarlos y formar el cuadro completo.

El interior de la nave no escatima en recrear un ambiente de centro comercial donde los departamentos y habitáculos están integrados, la gente recurre a un cuarto que simula imágenes bellas y relajantes para librarse del estrés y huir de los problemas, las religiones fundadas en filosofías no existen, las fiestas y el placer están a la orden del día.. ¿Suena familiar?

Conforme pasa el tiempo y la esperanza se desvanece, los descorazonados empiezan a formar cultos orientados al hedonismo, pero ni esto evita que la desolación y el miedo existencial escale junto con los suicidios que se ciernen sobre la tripulación.

Aniara cuenta con una narrativa espaciada por años, donde la penumbra espacial y la falta de un derruido planeta dejado atrás son más importantes de lo que aparenta en principio. Es una película que sin entrar en los terrenos del terror cósmico de Lovecraft, nos demuestra lo pequeños que somos en el vasto universo y que antes de ir a arruinar otro planeta, debemos poner en orden éste.


Nope (2022) - Domesticando lo imposible

  Hay tres elementos necesarios para descifrar qué hay detrás de Nope , Oprah Winfrey , la mentalidad positivista de hoy día y la filosofía ...